Habitualmente parpadeamos con una frecuencia media de entre 15 y 20 veces por minuto repartiendo la lágrima de modo uniforme sobre toda la superficie del ojo.
A esto se denomina film lagrimal, que protege al ojo y forma parte del sistema óptico.
Ciertos hábitos pueden generar fatiga visual, incluyendo dolores de cabeza, visión borrosa, dolor de cuello, ojos secos o rojos y visión doble,
englobados en el término astenopía.
La digitalización del trabajo, los nuevos hábitos de entretenimiento y períodos de lectura prolongada
incrementan estos síntomas.
Situar la pantalla de los dispositivos a la distancia de nuestro brazo estirado (unos 50 cm),
con una leve inclinación hacia abajo.

Evitar recibir corrientes de aire directamente sobre los ojos y mantener los ambientes ventilados.

Realizar pausas cada 20 minutos fijando la mirada a lo lejos y parpadeando conscientemente.

Si los síntomas persisten, es importante consultar con el oftalmólogo para evaluar tratamiento.

