Servicio de Niños y Adolescencia


La salud ocular en los niños es importante que sea controlada periódicamente por un oftalmólogo desde la más temprana infancia.

Es frecuente que los problemas de visión en los chicos pasen desapercibidos sobretodo porque no tienen un punto de comparación y por eso sienten como “normal” el modo cómo que ven.

La prevención es fundamental para evitar problemas oculares o secuelas graves en la visión que no podrán remediarse en el futuro. Por eso es importante que los niños tengan una atención oftalmológica adecuada y periódica.

Los niños recién nacidos sólo pueden distinguir los objetos como bultos; en el primer mes de vida esa visión mejora cuando el bebé logra fijar la luz, y a los tres meses, cuando logra seguir los objetos que se mueven frente a él. En la niñez, la visión continúa desarrollándose a medida que el ojo va creciendo, sin embargo, si los ojos no se desarrollan en su total capacidad, la habilidad visual disminuye. Después de los 7 años de edad, la evolución del sistema visual tiende a completarse y los defectos visuales que no hayan sido resueltos hasta ese momento ya no pueden ser mejorados: condición llamada ambliopía.