Buenos hábitos – Ventilación

Habitualmente parpadeamos con una frecuencia media de entre 15 y 20 veces por minuto, repartiendo la lágrima de modo uniforme sobre toda la superficie del ojo. A esto se denomina film lagrimal, que protege al ojo y forma parte del sistema óptico.

Algunos de nuestros hábitos, como el tiempo que pasamos frente a las pantallas, tanto para el trabajo como para el entretenimiento, pueden generar fatiga visual, incluyendo dolores de cabeza, visión borrosa, dolor de cuello, ojos secos o rojos y visión doble, englobados en el término astenopia. Otros síntomas son sensación de arenilla, pinchazos, ardor y lagrimeo.

En estas situaciones, la frecuencia de parpadeo tiende a reducirse a la mitad. Sumado a esto, permanecer en ambientes muy climatizados (secos), poco ventilados o irritantes (viento, humo, polvo) puede provocar una alteración y/o una menor reposición del film lagrimal que produce sequedad e irritación, generando daño primario en la superficie ocular.

Es por eso que te recomendamos que tanto en el espacio de trabajo como al conducir, evites recibir la corriente de aire de la climatización directamente sobre los ojos. Es preferible orientarla hacia el parabrisas o hacia los pies. También es importante mantener todos los ambientes ventilados para asegurar la renovación de oxígeno.